¿Cómo influye la obesidad abdominal y la resistencia a la insulina?
La obesidad abdominal es uno de los principales motores de la hipertrigliceridemia. Cuando existe una resistencia a la insulina, el cuerpo no puede almacenar la energía correctamente, lo que provoca que las grasas circulen libremente por la sangre. Este escenario es el componente central del síndrome metabólico, el cual predispone al paciente a desarrollar diabetes tipo 2 si no se establece un control médico del peso a tiempo.
